La Tercera (Chile) Ver artículo original

27 de Marzo de 2006

Empresa ofrece Data Recovery o recuperación de datos perdidos o borrados en computadores

Kepler se expande a EEUU con su negocio de recuperación de datos

Un accidente hizo que tres amigos de universidad montaran una firma a la que empresas de todo el mundo han acudido a solicitar sus servicios. Ahora quieren entrar en Norteamérica y convertirse en líderes regionales.

desde la manzana de Newton hasta el "¡eureka!" de Arquímides, la historia ha demostrado que grandes ideas suelen surgir de los accidentes. De la misma forma nació Kepler, una de las empresas líderes de Sudamérica en su rubro, que dobla cada año sus utilidades y que a sus tres de existencia se prepara para abrir una oficina en Estados Unidos.

Nicolás Mella, uno de los tres socios de esta empresa, perdió información de su disco duro para un trabajo universitario. Comenzó a buscar un servicio que recuperara sus datos y no lo encontró en Chile. Tampoco en Sudamérica.

Así, llamando fuera del país, encontró una empresa que daba este servicio en Francia. Pero además de mandarles su disco, les ofreció transformarse en su intermediario en Chile. "En ese tiempo los pedidos los recibía su nana mientras Nicolás estaba en clases", cuenta Hugo Galilea, gerente de marketing de Kepler y uno de sus socios fundadores.

El punto de inflexión llegó cuando un premio nacional de Ciencias se negó a entregar su disco duro. "Imagínate, una investigación de años, no se la podía confiar a la empleada. Ahí Nicolás se dio cuenta que había un negocio y que debía instalarse de forma independiente. Nos llamó por teléfono y nos dijo que hiciéramos algo en serio", cuenta Galiea.

Los socios de Kepler son tres, todos con menos de 30 años. A Nicolás Mella -gerente de operaciones- y Hugo Galilea, se les suma Javier Smitmans, quien actúa como gerente general. La empresa ofrece el servicio de Data Recovery o recuperación de datos. Si una persona o empresa pierde información de cualquier dispositivo de almacenamiento de datos (discos duros, memorias de cámara digital, etc.), ellos la recuperan en máximo cuatro días.

Sus clientes van desde grandes empresas de Latinoamérica, oficinas del gobierno, hasta particulares que pierden información valiosa para su trabajo o su vida. Doctores que pierden fotos de pacientes o arquitectos que pierden sus planos. En este negocio el tiempo es primordial, ya que la pérdida de datos relevantes puede costar cerca de U$$ 100 millones en el país (ver recuadro).

Mientras instalaban su primera oficina y terminaban la universidad, los socios de Kepler se hacían a pulso especialistas en Data Recovery. Viajaron por el mundo asistiendo a todo congreso sobre el tema. Esto les sirvió para capacitar a sus empleados y desarrollar su propia tecnología. Uno de sus orgullos es una "sala limpia clase 100" que replica el ambiente en que se costruyen los discos duros, lo que les permite mejorar su servicio. "Somos capaces de recuperar sobre el 75% de la información, y estamos trabajando para poder recuperar ese otro 15%", dice Galilea.

Desde la pequeña oficina montada en Providencia hasta su sede en Las Condes han pasado sólo tres años, los dos primeros creciendo a un 100% y el tercero 98%, con ventas por US$ 100.000 el 2005. Con este ritmo de crecimiento -dicen- Chile ya les quedó chico, por lo que están montando una oficina en Miami, Estados Unidos, que servirá, además, de puerta de entrada al mercado norteamericano, como punto estratégico para expandirse por el continente. "Queremos ser la empresa líder de recuperación de datos en Sudamérica", dice Galilea.

Pérdidas millonarias

La pérdida de información crítica puede resultar fatal para una industria. Hugo Galilea afirma que "según nuestros análisis las empresas chilenas pierden anualmente más de US$ 100 millones por daño en los discos duros (...) incluso conozco casos de firmas que han tenido que cerrar".

Pero esto también afecta a particulares. Un estudio de la Universidad de Pepperdine en EE.UU. afirma que toda persona que ocupa un PC ha perdido información, pero sólo el 6% tiene la capacidad de recuperarla.